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martes, 11 de diciembre de 2012

The Fellowship of the Ring: El inicio de una nueva era


The Fellowship of the Ring: El inicio de una nueva era

Era noviembre del 2001, tenía 11 años y mi familia y yo estábamos en el cine esperando para ver la película se cierto niño mago. Mientras esperábamos en la fila para entrar mi padre señala un enorme cartel en cartón, de esos que van ubicados en el suelo, y dice “esa película va a estar buena”. Me volteo para ver y lo que veo es un poster con un montón de gente y unas palabras enormes que decían “El Señor de los Anillos”. Cuando vi aquello en español solo pude decir “eso se ve bien porquería”.

Así pasó un mes y en diciembre (mi cumpleaños), decidimos ir al cine, pero teniendo poca edad no era mi decisión qué ver o qué no ver. Después de comprar las taquillas mi padre anuncia que vamos a ver “El Señor de los Anillos”. Yo me quería morir. Hubiese preferido ver la película del nene cabezón (cierta cinta animada de Nickelodeon). Pero allí estaba, en la sala para ver una película que no quería pero que cambiaría mi vida para siempre.

Luego de tres horas (2:58 minutos para ser exactos), minutos que apenas sentí, sabía, a la corta edad de 12 años acabados de cumplir, que había visto una de las películas más grandes en la historia del cine. Quedé pasmado porque mi viejo tenía razón, la película estuvo buena, mejor dicho, más que buena. The Fellowship of the Ring logró que yo decidiera, a mi corta edad, a qué me quería dedicar.

Han pasado 11 años desde aquella película y cada vez que la veo me emociono. Mientras crecía la veía e iba descubriendo los elementos que la hacía tan grande. Lo mejor que tiene la película son sus personajes. Frodo es un muchacho (en el libro un hombre de unos 30 años), que toda su vida ha vivido en su aldea y, aunque su corazón lo anhela, nunca ha salido. Cuando el deseo de Frodo, de salir en su propia aventura, se le concede la experiencia resulta todo menos lo que él imaginó. Desde el momento en que sale de su casa su vida corre peligro y lucha hasta las mismísimas puertas de la muerte. Pero el chico nunca se rinde y aún con lo temeroso, tímido y pequeño que es, se atreve a levantar la mano y arriesgar su vida para ir a destruir el anillo. Sucede que Frodo (como todos los seres humanos), no es un personaje unidireccional. Tiene acciones que parecen contradictorias, como ser tímido y valiente, pero son parte de él, son lo que lo hacen como es. Igual que a nosotros.

Así sucede con todos los personajes secundarios. Solo hay un Frodo, pero todos ellos son protagonistas de su propia historia. Sam es un hogareño pero valiente cuando necesita. Gandalf es el mago que es un buen hombre pero le gusta quedarse cosas para sí mismo. Aragorn o Strider, como se le conoce en esta primera película, es un hombre misterioso que resulta ser heredero al trono pero no quiere esa responsabilidad. Todos ellos, personajes complicados, profundos, completos, son lo que hace brillar esta cinta.

En segundo lugar tenemos la temática. “El paso a la adultez” siempre es un tema que llegará a muchos y cuando se cuenta de una manera tan fantástica y fantasiosa como esta, gusta aun más. Esto es el viaje de Luke Skywalker a convertirse en un Jedi. Frodo es un hobbit dependiente. El arco de Frodo en toda la primera película cómo pasa de ser un muchacho que se atreve a arriesgar su vida pero no quiere hacerlo solo (porque no conoce el camino a Mordor), a ser un hombre que descubre que su misión es suya y solamente suya y tiene que completarla solo. Un tema poderoso, la independencia de un hombre, pero a sabiendas que siempre necesitaremos ayuda porque no nos la sabemos todas, en este caso la ayuda de Sam.

Una vez hemos desenredado la historia de The Fellowship of the Ring entonces la producción juega un papel importante. Todo lo que se ve en la pantalla fue construido en tamaño real o a escala, pero pocas cosas son generadas en CGI. Por ejemplo, ver que la aldea Hobbiton fue literalmente creada en un campo en New Zealand y ahí se filmó. Las estructuras como castillos y la torre de Sauron fueron creadas a escala y a computadora porque era imposible hacer semejantes estructuras para la película. Pero todo lo que se ve fue construido y maquillado.

Durante horas había personas que pasaban horas en una silla de maquillaje solo para ser un orco de la película y que su rostro nunca se vea en la pantalla. Pero se maquillaron y actuaron, decenas de extras participaron en esta película. Una película que se considera la producción independiente más grande en la historia del cine.

Sí, New Line Cinema produjo la película, pero el peso de la producción cayó en manos de WingNut Films, una casa productora independiente que está ubicada en New Zealand. The Fellowship of the Rings tuvo un costo de $93 millones, pero habiéndose filmado las tres películas a la vez, resultó en un costo de unos $300 millones. Peter Jackson tenía en sus manos el presupuesto del estudio. Si esta primera película era un fracaso, todo se iba a la basura. Años de preparación y producción habrían sido en vano. Terminándola de editar unas horas antes del estreno mundial, la tensión estaba acabando con los productores, pero pudieron descansar cuando la película generó más de $870 millones y ganó 4 Oscar.

Fue el principio de una era, una era de películas épicas como Troy, Eragon y 300. Así cómo los 70’s y los 80’s pertenecieron a Star Wars, el nuevo milenio pertenece a The Lord of the Rings y todo comenzó con The Fellowship of the Ring.

Por: David A. Maldonado Hernández

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